Cómo debemos comportarnos los padres en las actividades deportivas de nuestros hijos

A menudo nuestra actitud en las gradas no es de lo más ejemplarizante. Hoy hablamos de cómo debe ser la conducta de los mayores cuando los pequeños practican deporte

Hoy queremos hablar del comportamiento de algunos padres en las competiciones deportivas en las que participan sus hijos. A menudo, más de lo que nos gustaría, contemplamos en los informativos de televisión actitudes que dejan mucho que desear y que, sobre todo, se convierten en un mal ejemplo para los pequeños.

Es triste ver como lo que debería ser una actividad sana y divertida se convierte en todo lo contrario por culpa de los mayores. Padres que agreden a madres, insultos al arbitro… Sin duda comportamientos nada ejemplarizantes. Los padres se dejan llevar por ‘el calentón’ sin pensar en las consecuencias. Sin pensar que eso no es deporte, que eso no es lo que un niño debe ver en su padre.

Os recomendamos leer el artículo del abogado Enrique Mendoza en el Diario de León.

Todos contra la violencia

Son muchas las acciones que se llevan a cabo para evitar estas situaciones. En su día, Mutua Madrileña y Deporte Joven del Consejo Superior de Deportes elaboraron la guía “Deporte y Valores”,  un manual para los padres de los niños que compiten en alguna disciplina deportiva. Un manual que explica cómo manejar sus expectativas, reconducir sus frustraciones y afrontar cualquier tipo de problema.

En otros casos, se ha llegado a poner un cartel en las instalaciones de juego. Por ejemplo en Estados Unidos. En los campos de béisbol de la Glendale Little League de Wisconsin se han visto obligados a colgar un cartel en las vallas metálicas que recuerde a los aficionados y, especialmente, a los padres de los jugadores cinco importantes puntos:

1. Son niños.

2. Esto es un juego.

3. Los entrenadores son voluntarios.

4. Los árbitros son humanos.

5. Su hijo no está siendo analizado por los Brewers (Club de béisbol) hoy.

Club Padre Huelin

En Almería, el Club Padre Huelin, un modesto club ubicado en uno de los barrios desfavorecidos de la capital, ha elaborado un decálogo, que nos ha parecido interesante reproducir. Unas reglas que deberían estar presentes en todas las familias.

1.- La salud es lo primero. No dudes en avisar si ves signos de cansancio en tu hijo o hija.

2.- Los niños y las niñas no juegan para el entretenimiento del público, ni para quedar los primeros, sino para divertirse y formarse como personas.

3.- Aplaude y apoya las buenas acciones. El resultado no es lo importante. No le regañes por cometer errores ¡está aprendiedo1

4.- Muestra respeto por todos los participantes en la actividad. No les teledirijas diciendo lo que tienen que hacer.

5.- Respeta las decisiones arbitrales y anima al equipo.

6.- Rechaza el uso de cualquier tipo de violencia o de comportamientos incorrectos.

7.- Evita siempre criticar al entrenador a tu hijo, delante de tu hijo.

8.- Al terminar la actividad valora lo realmente importante, la mejora personal y colectiva, no el resultado.

9.- Fomenta el uso de estas normas en el resto de los espectadores.

10.- Ten en cuenta que tus acciones son un modelo a imitar por tus hijos e hijas, y sobre todo que el verdadero protagonismo es el suyo.

Con este último punto nos quedamos. Lo que nosotros hacemos, es imitado por nuestros hijos e hijas, ¡no lo olvidemos nunca!

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